Lluvia de Santa Claus en el centro comercial Boulevard Plaza/ Santa Claus rain at the Boulevard Plaza shopping center

Desde que se inició oficialmente la temporada navideña en Argentina, estaba pendiente de ir a ver las decoraciones en los centros comerciales que me quedan cerca de casa, pero en un arranque de locura, tomé el colectivo vía a Adrogué, otra provincia de Buenos Aires, que aunque no me queda tan cerca, es una zona muy bonita para recorrer.

Tenía ya unos 6 años que no visitaba este centro comercial, pero lo recordaba como un espacio amplio y muy iluminado, y así mismo lo encontré en este viaje, solo que con una sorpresa extra en su decoración navideña.

Además de las tradicionales luces y pinos navideños, desde el techo colgaban muchos muñecos de Santa Claus, como si de una lluvia se tratase.

Algunos venían en globos aerostáticos, otros con paracaídas y los más osados, venían en ¡caída libre! aunque obviamente un hilo invisible los salvaba de caer del todo y hacerle daño a algún transeúnte (o a ellos mismos) hohoho, y aunque los vi de día, me imagino que el espectáculo en las noches, junto con las luces dispuestas en todo el lugar, debe ser mucho más vistoso.

De hecho, en toda la decoración navideña predominan los Santa Claus, pero de una forma poco tradicional, pues ninguno venía en el acostumbrado trineo, aunque obviamente representa una alegría poderlo ver llegar así sea en colectivo, sobre todo ahora que en los niños se ha perdido la magia de creer en la tradición de hacerle la carta escrita a mano y dejarla en el árbol esperando que en la fecha de navidad lleguen sus obsequios.

Fue en un local pequeñito, donde encontramos a Santa - el de carne y hueso - junto con una de sus duendecitas ayudantes, y cuando le dije para tomarle una foto con él, fue cuando me dijo que Santa no era quien traía los regalos, pero tampoco el niño Jesús, como acostumbramos en Venezuela.

Sus compañeros de clase se encargaron (desde no sé cuando) de quitarle esa magia a la navidad de mi niño, cosa que me entristeció mucho, aunque no se lo demostré.

Sin embargo, esto no impidió que le pidiera yo a él que me tomara la foto con este emblemático personaje, demostrándole con ello, que la navidad y las creencias dependen de cada quien y no de lo que nos digan los demás. Por supuesto, él sintió algo de vergüenza cuando tomó la foto, y yo algo de sorpresa cuando el Santa le dijo a su duendecita que viniera a tomarse una foto con la "panita", pues me reconoció el acento de inmediato.

Ya luego caminamos un rato más para terminar de ver la decoración del centro comercial, la cual fue muy sobria, además que se podían encontrar sorpresas en algunos rincones, como si quisieran que los visitantes se encargaran de descubrir en cada espacio la magia de la navidad.

Since the Christmas season officially began in Argentina, I had been planning to go see the decorations in the shopping malls near my home, but in a burst of madness, I took the bus to Adrogué, another province of Buenos Aires, which, although not so close to me, is a very nice area to visit.

I hadn't visited this shopping center in about six years, but I remembered it as a spacious and well-lit place, and that's how I found it on this trip, only with an extra surprise in its Christmas decorations.
In addition to the traditional lights and Christmas trees, many Santa Claus dolls hung from the ceiling, as if it were raining.

Some were in hot air balloons, others had parachutes, and the most daring ones were in free fall! Although obviously an invisible thread saved them from falling completely and hurting any passersby (or themselves), ho ho ho, and although I saw them during the day, I imagine that the spectacle at night, together with the lights arranged throughout the place, must be much more colorful.

In fact, Santa Claus figures predominate throughout the Christmas decorations, but in a rather untraditional way, as none of them arrived in the usual sleigh. However, it is obviously a joy to see him arrive, even if it is by bus, especially now that children have lost the magic of believing in the tradition of writing him a handwritten letter and leaving it on the tree, waiting for their gifts to arrive on Christmas Day.
It was in a tiny shop where we found Santa—the real one—along with one of his elf helpers, and when I asked to take a picture with him, he told me that Santa wasn't the one who brought the gifts, nor was it the baby Jesus, as we are accustomed to in Venezuela.
His classmates had taken it upon themselves (I don't know when) to take away the magic of Christmas from my child, which made me very sad, although I didn't show it.

However, this didn't stop me from asking him to take a photo with this iconic character, showing him that Christmas and beliefs depend on each person and not on what others tell us. Of course, he felt a little embarrassed when he took the photo, and I was a little surprised when Santa told his little elf to come and take a photo with the “panita,” as he recognized my accent immediately.

Then we walked a little further to finish seeing the decorations in the shopping center, which were very understated, although there were surprises to be found in some corners, as if they wanted visitors to discover the magic of Christmas in every space.
Foto/Photo by: @mamaemigrante
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Muy linda decoración.
Cuanto hace que no veo algo así, parece que adornaron el lugar con muchas ganas :p
Realmente se ve que le pusieron corazón, yo tenía tiempo sin ver una decoración con un sentido más allá de solo colocar luces.
Gracias por pasarte.
Guaoo! Esa decoración está espectacular! Me alegra inmenso que hayas disfrutado de un lindo día de paseo... amé el Santa volador! jaja
Abracitos inmensos My Pink!
A mi me encantó, pues no se ve recargada ni invasiva. La notas en su totalidad si estás pendiente de los detalles.
Abrazos de vuelta My sugar free..
Hay que ver, que en todas partes están metidos nuestros "panitas" De eso se trata de demostrar que vienen a trabajar, sea de lo que sea, siempre que demostrando la honestidad y el valor que tienen nuestros compatriotas. Eso me encantó. Por otra parte, te invito a que vengas con el niño a avellaneda. Esto está hermoso. Y vale venir a verlo. Me encantó, la decoración con Santa. Es demasiado graciosa. Cariños mi linda. Ah olvidaba comentarte que, tengo entendido que la foto tradicional con Santa, es sentada en sus piernas, jojojojooo.
Lo pensé, pero andaba con mi niño, que podía luego malinterpretar las cosas, además, el mismo Santa me dijo que me sentara a su lado. Creo que la duendecita lo podía regañar luego si me sentaba en sus piernas, jajaja.