Hablar menos, convivir mejor - La prudencia como herramienta para el bienestar social
"Una buena reputación es más valiosa que el dinero." — Publilio Siro
Empiezo esta publicación con esa frase porque hay algo que me llamó mucho l atención de un hecho que ha causado revuelo en Colombia, e incluso puedo decir que a nivel internacional. Tal vez se enteraron de un presunto caso de "abuso a menores" en la ciudad de Bogotá por parte de un ciudadano estadounidense. El asunto es que una persona, una señora, grabó a este señor presuntamente abusando de un niño, y el video lo subió a las redes sociales, sí como se dio el permiso de hablarlo en algunos noticieros, afirmando lo que había visto...
Y no, lo que ocurrió no fue como ella lo planteó, el niño se había atorado, y el señor estaba más bien salvando la vida al niño haciendo la muy conocida maniobra de heimlich. El hombre, ante tal acusación, fue muy difamado en redes sociales, estuvo a punto de ser linchado por un grupo de personas, hasta que finalmente se aclaró todo. Pero aquí viene el detalle del que quiero hablar en esta oportunidad, y que son clave para que una persona, socialmente, se mantenga saludable.

Empezaré por el primer punto, nuestra reputación. Compartiré algo que me pasó, y es el cómo se gestan ciertas visiones de alguien, conducen a malinterpretaciones. Hace unos años atrás, estando en Venezuela, recuerdo que, en una oportunidad, con una novia que tenía en aquel momento, ella me presentó a una amiga, y coincidencialmente yo había tomado dos cervezas en una reunión con unos amigos para celebrar algo. Luego, meses después, una vez que terminé de presentar la tesis, lo mismo, nos reunimos el grupo y nos tomamos unos tragos para celebrar, luego me fui a reunir con mi novia, y estaba la amiga.
¿Saben qué?, ella pensó que a mí me gustaba tomar, y la realidad es que nunca ha sido eso una realidad, solo me tomo dos o tres cervezas una vez al año, en diciembre o en una ocasión muy especial, del resto, no son prácticas en las que incurra. Pero, aun así, esas dos simples oportunidades bastaron para que esta persona se formara esa visión de mí. A lo que voy, es muy importante mantener uno su visión clara de uno mismo, porque en aquel momento eso de cierta manera me afectó, porque para mí la reputación siempre ha sido algo importante.

"Cuando señalas con un dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti." — Proverbio chino
Esta señora que acusó falsamente al estadounidense, debió primero tener certeza de lo que ocurría, porque tal vez en un barrio las se dejen pasar, o sencillamente no pasa nada, o tal vez se vaya a algo de violencia, pero en este caso particular, a la señora le corresponde asumir su responsabilidad legal por difamación, todo por hablar de más y de lo que no era. Le tocará asumir un largo proceso penal ante la denuncia que ya este ciudadano metió en tribunales.
Ahora, vamos al otro punto, la psicología y estabilidad emocional de este señor acusado falsamente, solo el sabe todo lo que habrá pasado, desde el momento en el que fue sometido al escarnio público, tener una acusación como abusador de niños no es cualquier cosa, obvio, y esto psicológicamente debe haberle afectado, todos los insultos que recibió, tanto en persona como vía online, así como, "probablemente", habrá recibido agresión física. Todo esto deja huellas en quien lo padece.

Para ir finalizando, definitivamente, es mejor mantener nuestra reputación indemne, a veces, un acto mal interpretado puede dañar toda una vida de buenos actos, lo social se maneja así, más en esta época de redes sociales, y adicionalmente, debo destacar que, si no tenemos nada bueno que decir de alguien, mejor mantenernos en silencio, si no vamos a sumar, mejor no restar, esta simple regla mantiene muchas cosas en orden, y es lo mejor para un bienestar en nuestras relaciones personales.
Dejo hasta aquí esta publicación, pero en realidad hay muchas cosas más que podría decir, pero como mensaje final, es mejor mantener la boca cerrada cuando no vamos a hacer algún aporte. Que tengan un bonito día.
