Cada día elegimos quién de nosotros habla primero

avatar

He visto que muchas personas son tildadas de "malvadas íntegramente", o lo contrario también, el detalle es que esto deja de lado algo que, al menos para mí, es crucial en la esencia del ser humano, que es esa capacidad de estar en un lado y otro de si mismo, pasando incluso por términos medios dentro de la amplia gama de posibilidades que tenemos en nuestro actuar.


image.png

Imagen de isabellaquintana | Pixabay

Incluso, esto es aplicable no solo cuando hablamos de buenas o malas acciones, sino que lo podemos ver también en personajes ampliamente reconocidos por una cualidad en particular. Creo que todo el mundo conoce al jugador Cristiano Ronaldo, y se ha hablado mucho de su indiscutible e intachable disciplina.

Pero me pregunto si en algún momento del día, de la semana, cabe esa posibilidad de no cumplir a plenitud lo que tenía propuesto, y eso no lo hace inconsistente, ni indisciplinado, lo hace ser humano.

De la misma forma hay un personaje mundialmente conocido por todo lo que generó por allá en los años 1940 al 1945, cuando se libró la terrible segunda guerra mundial, hablo específicamente de Adolf Hitler, para muchos, considerado uno de los peores monstruos de la historia moderna, pero también se sabe que con sus mascotas, sus perros, era otra cosa, era amable, paciente, le gustaba jugar con ellos.

Claro, esto último no quita lo malo que hizo, pero lo que quiero destacar es que nadie es enteramente malo ni bueno, sino que somos una gama amplia, muy amplia de posibilidades de ser*, y día a día estamos eligiendo cuál queremos dejar que se manifieste como carta de presentación.


image.png

Imagen de Fotorech | Pixabay

En lo particular suelo se una persona seria, incluso hay quienes me pueden tildar de "amargado", y en realidad si, soy bastante serio, pero no considero que sea obstinado o amargado, quienes me conocen más de cerca tienen una visión diferente, lejos de esa "seriedad absoluta" que algunos menos cercanos ven en mí.

Tengo mis metas, las cuales trabajo día a día, pero no siempre tengo ganas de hacerlo, e incluso me doy el permiso de ese día que no me provoca del todo, tal vez posponer algo (no lo hago constantemente, obvio), pero no debemos ser tan cerrados con nosotros mismos, porque no somos máquinas, no somos un programa que ejecuta y ya.
Pienso que una de las mayores muestras de madurez que podemos hacer es que reconozcamos que dentro de cada uno de nosotros están conviviendo distintas versiones de nosotros mismos. Cada uno de nosotros tiene esa capacidad de actuar con una gran generosidad pero también de equivocarnos. Podemos responder con mucha paciencia algunos días, pero en otros momentos con impulsividad. Podemos incluso ser muy disciplinados una gran parte de los días de nuestra vida y también algo desorganizados en otros.


image.png

Imagen de aitoff | Pixabay

El asunto aquí no está en negar esa dualidad intrínseca en nosotros, sino en hacernos conscientes de ella para elegir qué parte queremos fortalecer, cual es la que más nos conviene a nosotros y que va más acorde con lo que somos y queremos, porque al final no somos una etiqueta, ni la suma de nuestros mejores o peores momentos, somos seres integrales, y bastante complejos. Somos seres humanos en una constante construcción, en una constante evolución pero debemos ser conscientes de que cada decisión que tomamos en el transcurso de nuestro día a día inclina la balanza hacia la persona que decidimos llegar a ser. Espero que tengan una gran semana, llena de buenas decisiones, y no todas las elecciones serán las mejores, pero una sola de estas no debería definir lo que somos. Bonito día.

Esta publicación la he escrito a partir de la sideas que llegaron a mi mente en el post que nos compartíó la columnista de esta iluminadora comunidad, @damarysvibra, los invito a leer el post: Claroscuro: habitar mis dos orillas




0
0
0.000
0 comments